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Catergories: Nutrición

By: SebastianOtero

Como Leer Etiquetas.

Por Angela Perello Más

Con la grandísima variedad de productos que tenemos hoy en día a nuestro alcance, en cualquier supermercado, se ha vuelto mucho más complicado distinguir la materia prima en todos ellos.

Es muy fácil equivocarse al escoger un producto/alimento por no saber leer bien su etiqueta, o simplemente caer en la tentación de comprar ultraprocesados por el hecho de tener tanto a nuestra disposición.

Cierto es que en la medida que podamos, recomendaría optar por hacer la compra en el mercado, donde siempre van a predominar los productos y alimentos frescos, de temporada y de proximidad.

Pero, volviendo a la vida actual, donde por diversos motivos vamos con prisas o queremos las cosas fáciles, y por ello recurrimos a comprar en grandes superfícies dónde nos venden millones de productos envasados, con carteles llamativos que pueden estar dándonos información engañosa sobre lo que son en realidad; vamos a tratar de explicar en este artículo cómo leer e interpretar bien el etiquetado para realizar la compra sabiendo qué elegir.

¿QUE DEBE CONTENER UNA ETIQUETA?

-Denominación: descripción del  producto y/o alimento para que el consumidor sepa de qué se trata.

-Tamaño de la porción: dato que define el fabricante, en el que da una recomendación de lo que podría ser una ración del producto, ya que pueden haber diversas porciones dentro de un mismo producto envasado. Éste es uno de los puntos que más confusión puede causar para el consumidor.

-Ingredientes: deben aparecer en orden según la cantidad que incluya el producto, de mayor a menor cantidad. Prácticamente es el apartado al que más debemos prestar atención.

-Alérgenos:deben aparecer en una tipografía diferente o destacadas en negrita. Ya sea en el mismo listado de ingredientes o en un apartado distinto.

Porcentaje de alcohol: en bebidas que contengan más de un 1’2% se debe indicar el volumen de alcohol como %vol.

-Información nutricional: en una tabla o listado donde se incluya, por cada 100g de alimento, el valor energético (calorías), la cantidad de grasa, grasa saturada, carbohidratos, azúcares, fibra, proteínas y sal.

            ·Calorías→ puede que sea el número en el que más nos fijamos, pero incluso sería más conveniente fijarnos en la cantidad y calidad de nutrientes y menos en las calorías.

            ·Grasas→ en la etiqueta se puede apreciar diferenciadas las grasas totales y las grasas saturadas, agrupando en ellas a las saturadas (que nuestro cuerpo necesita) y grasas trans (que son más bien un invento dañino). Así pues sería más conveniente ver el orígen de esa grasa y no tanto el contenido.

Si aparece en los ingredientes “aceite vegetal hidrogenado”, “grasa parcialmente hidrogenada”, “estabilizantes vegetales”, significa que el producto contiene grasas trans.

            ·Colesterol→ es uno de los elementos a los que nos han hecho temer en la alimentación, y no debería ser así, ya que nuestro propio cuerpo produce colesterol porque lo necesita, entonces al consumir más en la alimentación, nuestro cuerpo producirá menos, y al contrario. (No hay que temer al consumo de huevos, por ejemplo).

            ·Carbohidratos→ Igual que pasa con las grasas, es más importante ver la  procedencia de éste elemento, ya que no es lo mismo que sea azúcar añadido o que sea el hidrato de carbono procedente de un tomate/zanahoria/patata, etc (por esto los alimentos reales no necesitan un etiquetado).

            ·Azúcar→ forma parte de los carbohidratos, y es importante revisar su procedencia y el lugar donde figura en la lista de ingredientes.

            ·Fibra→ dentro del grupo de los carbohidratos también, y aquí es importante diferenciar la fibra que está presente de manera natural en los alimentos y la fibra que es añadida artificialmente. Para diferenciar la añadida en la lista de ingredientes podemos ver nombres como: polidextrosa, inulina, oligofructosa

            ·Sodio→ aparece siempre al final del listado de nutrientes, y debemos vigilar que no sea excesivo. Ya que la industria alimentaria lo utiliza muchas veces para lograr que los productos sean más palatables y estimulantes al paladar.

-Cantidad neta del producto.

-Fecha de caducidad, que expresa la fecha hasta la cual el producto mantiene sus propiedades.

-Conservación y modo de empleo: explicación en caso de que el producto necesite un almacenamiento o modo de uso determinado.

ETIQUETADO ENGAÑOSO

Cereales “fortificados” con vitaminas de todo tipo, fibra; “bajo en azúcar”, “bajo en grasa”, “Light”, 0%, “Sin azúcares añadidos”, etc

De esta manera lo que hacen es modificar el producto y de una forma u otra cambiar el contenido para que el producto final sea más “vendible” con estos llamamientos para, normalmente, perder peso. Pero en realidad sustituyen un alimento sano y real por productos modificados con una lista de ingredientes aún más larga, añadiendo un montón de edulcorantes, quitando grasas…

Al fin y al cabo, si lo que buscamos es nutrirnos bien, podemos optar por las opciones más naturales posibles.

El azúcar y sus interminables formas de nombrarlo, para esconderlo en el etiquetado:

El tan reclamado “Integral”:

Muy importante que si lo que queremos comprar realmente es un pan/pasta/cereal/arroz integral de verdad, que nos fijemos (de nuevo) en la lista de ingredientes y que el primero de ellos sea la harina integral, y no harina blanca con salvado de trigo añadido por ejemplo.

Cómo conclusión…

Debemos priorizar alimentos reales, que realmente no necesiten etiqueta. Y en caso de elegir aquellos que la lleven, aprender a interpretarla nos ayudará a tomar buenas decisiones dentro de este mercado tan amplio que tenemos hoy en día.

Espero que haya servido de ayuda!

Hasta la próxima!

Àngela Perelló Más

Técnico Superior en Dietética

angie.tsd@deniacentrodefitness.com

dietista.angela@gmail.com

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